Ante las desigualdades sociales que conmovían a las colonias españolas, el Estado colonial entregó parcelas humildes en baldíos del Estado o en tierras privadas que se habían otorgado a empresarios y latifundistas, y así contribuyó a formar importantes núcleos de pequeños tenedores. El proyecto fue exitoso en Antioquia, donde distintos sectores vieron oportunidades de valorizar sus tierras y asegurar el bienestar de sus familias, mientras el Estado encontró una forma de evitar tensiones sociales que atentaran contra la seguridad del sistema colonial.