Midiendo el apoyo a la democracia en China con métodos experimentales
17 de marzo de 2026
Diego Ramos-Toro, Profesor Asistente, Dartmouth College.
Doctorado: Universidad de Brown.
Pregrado y maestría: Universidad de los Andes.Página personal: www.diegoramostoro.com
Sobre la iniciativa voces: https://economia.uniandes.edu.co/voces
Durante décadas, una de las preguntas más debatidas en política internacional ha sido si el crecimiento económico de China eventualmente conduciría a una transición hacia la democracia. Muchos analistas pensaron que sí. La idea era que, a medida que una sociedad se vuelve más próspera, educada y conectada con el mundo, sus ciudadanos exigirían mayor participación política. Sin embargo, hoy China sigue siendo un régimen de partido único, incluso después de más de cuarenta años de crecimiento económico extraordinario. Una explicación frecuente es cultural: la idea de que la tradición política china valora la autoridad y el orden jerárquico más que la participación política. ¿Es generalizado y estructural el bajo apoyo por la democracia en China?
Contestar satisfactoriamente esta pregunta implica lidiar con un problema metodológico de censura estatal y de autocensura. En muchos países autoritarios, responder preguntas sobre política puede resultar sensible o incluso riesgoso. Algunas personas evitan responder preguntas políticas y otras responden estratégicamente, diciendo lo que creen que es más seguro o socialmente aceptable. Esta dificultad impide que las encuestas tradicionales sean una herramienta válida para medir opiniones políticas en contextos autoritarios.
Una forma indirecta de medir preferencias democráticas
Nuestro estudio propone una manera diferente de abordar este problema. En lugar de preguntar directamente sobre democracia, diseñamos una tarea experimental simple con incentivos monetarios. Los participantes eran asignados a grupos de cinco personas que debían resolver una pregunta difícil. Antes de conocer la pregunta, cada participante debía elegir entre dos formas posibles de tomar la decisión: que la decisión la tomara una persona designada como autoridad o que se tomara por mayoría dentro del grupo. Si el grupo llegaba a la respuesta correcta, todos recibían un premio monetario adicional.
La clave del experimento es que nunca menciona la democracia, lo cual permite su implementación en contextos donde preguntas al respecto no son permitidas. Si nuestra intuición es correcta, elegir la decisión por mayoría refleja una preferencia por procesos colectivos de decisión, mientras que elegir la autoridad refleja una preferencia por decisiones centralizadas. Así, las personas más favorables a la democracia deberían inclinarse más por la decisión mayoritaria en el experimento. Esto no descarta que la preferencia por la democracia sea más amplia y compleja que la dimensión específica que contrasta la toma de decisiones basada en la participación popular con aquella concentrada en una autoridad. Sin embargo, nuestra conjetura es que esta dimensión captura un aspecto suficientemente central como para predecir una inclinación hacia el sistema democrático en su conjunto.
Para poner a prueba esta conjetura y nuestro experimento realizamos tres encuestas. La primera incluyó más de mil inmigrantes de origen chino viviendo en Estados Unidos o Canadá, un grupo particularmente útil porque puede responder preguntas políticas sin temor a censura. También encuestamos una muestra representativa de adultos en Estados Unidos, así como una encuesta dentro de China. En las primeras dos encuestas pudimos incluir, además de la medida experimental, preguntas explícitas sobre preferencia por democracia como las que son incluidas típicamente en encuestas globales representativas como Gallup y el World Values Survey (WVS). Esto nos permite evaluar si nuestra nueva medida experimental predice significativamente lo que los participantes reportan como su preferencia innata por la democracia.
Qué revelan los datos

Primero analizamos si la decisión en la tarea experimental está relacionada con las respuestas a una pregunta directa sobre democracia entre quienes sí podían responderla. Los resultados muestran una relación clara: entre los inmigrantes chinos en Norteamérica, quienes prefieren que las decisiones del grupo se tomen por mayoría también reportan una mayor preferencia por sistemas políticos democráticos. Encontramos un patrón similar en la muestra representativa de Estados Unidos. Los resultados sugieren que la tarea experimental está capturando algo real sobre las actitudes hacia la democracia.
Segundo, el diseño del estudio también permite comparar distintos grupos con experiencias políticas muy diferentes. Los participantes estadounidenses muestran el mayor apoyo a la decisión mayoritaria en el experimento. Los emigrantes de Hong Kong y Taiwán también muestran niveles relativamente altos de preferencia por decisiones colectivas. Entre los emigrantes de China continental aparece una diferencia importante. Aquellos que mencionan las libertades políticas como una de las razones para vivir en Norteamérica muestran una preferencia mucho mayor por decisiones mayoritarias que quienes emigraron por razones no políticas. Por su parte, los participantes que viven en China muestran una mayor preferencia por decisiones colectivas que los emigrantes chinos que no mencionan razones políticas para emigrar. En conjunto, estos resultados sugieren que las opiniones sobre democracia entre personas de origen chino son mucho más diversas de lo que sugiere la narrativa cultural dominante.

Este ordenamiento puede parecer evidente para muchos lectores. Sin embargo, métodos más convencionales para medir preferencias por democracia parecen ser incapaces de capturar estos patrones. Por ejemplo, en el WVS, el porcentaje de encuestados que considera deseable que un líder fuerte gobierne sin parlamento ni elecciones es menor en China que en Estados Unidos. Sin embargo, casi una cuarta parte de los participantes del WVS en China prefiere no responder esa pregunta (frente a menos del 5% en EE. UU.). Lo anterior ilustra la dificultad de medir las preferencias por democracia con métodos convencionales en contextos autoritarios, sugiriendo que métodos alternativos como el nuestro son quizás necesarios para dichos propósitos.
Más allá de China
El estudio no solo busca entender mejor las actitudes políticas en China. También propone una nueva herramienta para estudiar opiniones políticas en contextos donde las encuestas tradicionales son difíciles o imposibles de implementar. La tarea experimental que utilizamos no menciona términos políticos y aun así parece capturar actitudes relevantes hacia la democracia. En un mundo donde una gran parte de la población vive bajo regímenes autoritarios, desarrollar herramientas para entender lo que realmente piensan los ciudadanos puede ser crucial para comprender el futuro de la democracia.
Referencias
Chen, Josie I., Louis Putterman y Diego Ramos-Toro. Measuring the Preference for Democracy in Greater China and its Diaspora with Survey and Experimental Methods. Working paper.

