La productividad: el reto del campo colombiano
19 de mayo de 2026
Margarita Gáfaro, Gerente sucursal Cali, Banco de la República.
Doctorado: Brown University.
Maestría y pregrado: Universidad de los Andes.Página personal: https://investiga.banrep.gov.co/es/profile/63
Sobre la iniciativa voces: https://economia.uniandes.edu.co/voces
En Colombia, la agricultura ha sido parte importante del crecimiento económico, además de desempeñar un papel fundamental en la generación de empleo rural y en el abastecimiento de alimentos del país. Entre 2015 y 2024, el PIB agropecuario creció en promedio 3,2% anual. Durante este periodo, el sector representó, en promedio, cerca del 6% del PIB nacional y concentró alrededor del 16% del empleo total del país.
Este dinamismo ocurre en un contexto internacional en el que la demanda global por alimentos continúa aumentando, impulsada por el incremento de los ingresos en países en desarrollo. Colombia cuenta con condiciones favorables para aprovechar esta oportunidad. Según la UPRA, el país cuenta con cerca de 43 millones de hectáreas de frontera agropecuaria. Además, el país tiene una abundancia relativa de agua y una amplia diversidad climática que le permite producir diversos cultivos durante todo el año. Sin embargo, la capacidad de convertir estas condiciones favorables en crecimiento y desarrollo depende fundamentalmente de la productividad del sector agropecuario. En un trabajo reciente con Rachid Laajaj, María Camila Ortiz y Lina Salazar analizamos cómo evolucionó esta productividad en el país entre 2015 y 2023 y cuáles factores ayudan a explicarla.
A continuación, resumo nuestros principales hallazgos:
Más producción y más área sembrada
La gráfica 1 muestra que entre 2015 y 2023 la producción agrícola en Colombia creció en promedio 2,46% anual y el área cosechada creció a un ritmo aún mayor. Esto refleja mejoras en los rendimientos por hectárea, que pueden explicarse por un uso más intensivo de insumos como mano de obra y fertilizantes, o por incrementos en la cantidad producida con un nivel dado de insumos; es decir, por aumentos en la Productividad Total de los Factores (PTF).
Gráfica 1. Evolución del valor de la producción y del área sembrada (2007-2023)

Nota: totales nacionales del valor de la producción y del área cosechada, obtenidos a partir de la suma de la información municipal para cada año. El valor de la producción agrícola se expresa en millones de dólares constantes de 2013. Fuente: EVA, cálculos de los autores.
Crecimientos modestos en Productividad Total de los Factores
Para identificar si los incrementos que observamos en la producción están asociados a un uso más intensivo de insumos o a incrementos en la PTF, estimamos un modelo de frontera estocástica utilizando información sobre producción y área sembrada de las Evaluaciones Agropecuarias Municipales (EVA) e información de otras fuentes sobre clima, población rural y transporte de insumos agropecuarios.
Nuestros resultados muestran que cerca de dos terceras partes del crecimiento de la producción agrícola del país entre 2015 y 2023 provinieron del aumento en el uso de insumos, incluyendo tierra, fertilizantes, semillas y maquinaria, entre otros. Mientras que la PTF creció apenas 0,65% anual. Incluso, una parte importante de esta mejora en productividad estuvo asociada a condiciones climáticas favorables y no necesariamente a cambios estructurales en la forma de producir.
Colombia avanza, pero más lentamente que otros países
El estudio hace parte de un proyecto más amplio liderado por el BID para varios países de América Latina, lo que permite comparar el desempeño de Colombia con el de otros países de la región. Aunque nuestros resultados muestran avances en productividad para Colombia, estos son relativamente modestos frente a los observados en otros países latinoamericanos. Por ejemplo, en Ecuador la PTF creció cerca de 4,5% anual entre 2014 y 2023, y en Argentina aumentó alrededor de 1% anual entre 2016 y 2022. Ambos valores son superiores a los que observamos para Colombia.
No todas las políticas agropecuarias tienen el mismo impacto
Cerramos nuestro análisis estudiando los efectos de distintas intervenciones de política sobre la productividad agrícola en los municipios del país. Para esto, construimos una base de datos de inversión pública rural a partir de información del Sistema Electrónico para la Contratación Pública (SECOP). Clasificamos los contratos del SECOP en cuatro grandes categorías: infraestructura vial rural, entrega de insumos, servicios de extensión y entrega de maquinaria.
La gráfica 2 muestra cómo evoluciona la productividad agrícola en los municipios del país antes y después de la ejecución de los distintos tipos de contratos. El eje horizontal muestra los años relativos a la finalización del primer contrato que identificamos en cada municipio. El eje vertical muestra las diferencias en la productividad agrícola entre los municipios que reciben un contrato y los que no lo hacen.
Los resultados muestran que, antes de la intervención, los municipios que reciben contratos exhibían tendencias de productividad similares a las de aquellos que no los recibían. Después de la intervención, las trayectorias comienzan a divergir dependiendo de los efectos de cada tipo de contrato. Las inversiones en vías rurales generan efectos positivos y persistentes sobre la productividad agrícola. En contraste, los programas basados en entregas de insumos, maquinaria o asistencia técnica tuvieron efectos limitados.
Gráfica 2. Efecto sobre productividad de intervenciones públicas.

Nota: Cada gráfica muestra los coeficientes una estimación de estudios de eventos basada en Callaway y Sant’Anna (2021). El período omitido corresponde a un año antes de la finalización del primer contrato. Las líneas verticales representan intervalos de confianza al 95%, con errores estándar agrupados a nivel municipal. La infraestructura vial incluye inversiones en construcción y mejoramiento de vías rurales, puentes y placa huellas. La categoría de insumos agrupa contratos para la entrega de fertilizantes, semillas y agroquímicos; los servicios de extensión corresponden a asistencia técnica y contratación de agrónomos o veterinarios; y la entrega de maquinaria incluye suministro o alquiler de equipos y herramientas agrícolas.
El reto pendiente
Nuestros resultados sugieren que, si bien la producción agrícola en Colombia ha crecido en los últimos años, el sector todavía enfrenta limitaciones significativas para aprovechar plenamente su potencial. El crecimiento entre 2015 y 2023 dependió principalmente de la expansión en el uso de tierra y otros insumos, y de condiciones climáticas favorables, más que de mejoras sostenidas en productividad. Esta dinámica puede resultar insuficiente para sostener el crecimiento del sector en el largo plazo.
Nuestros resultados también sugieren que la política pública debería poner mayor énfasis en inversiones de largo plazo en infraestructura y conectividad rural, más que en estrategias de corto plazo basadas en entregas de insumos o provisión de maquinaria. El potencial agrícola colombiano está ahí; el reto es convertirlo en un sector competitivo a nivel mundial y capaz de generar mayores ingresos y bienestar para el país.
Referencias
Callaway, B., & Sant’Anna, P. H. (2021). Difference-in-differences with multiple time periods. Journal of econometrics, 225(2), 200-230.
Laajaj, R., Ortiz, M.C., Gafaro, M, Salazar, L. (2025). “Colombia”. En: “Agricultural Productivity in Latin America and the Caribbean: What We Know and Where we are Heading”. Cap. 4. Inter-American Development Bank (IDB).

