Seminario CEDE - Santiago De La Cadena

A pesar de que los cierres de las escuelas son frecuentes y afectan de manera importante los resultados educativos de los niños, la evidencia respecto a cómo proteger el logro educativo de los niños en esos contextos es aún escasa. Este artículo explora el impacto de entregar alimentación escolar para consumo en casa como una alternativa para proteger el logro educativo de los niños cuando las escuelas están cerradas. Empleando la implementación del Programa de Alimentación Escolar para aprendizaje en casa (PAEC) en Colombia, que llegó al 75% de los niños del sector educativo durante el cierre general de escuelas causado por la pandemia del COVID-19, el artículo muestra que entregar alimentación escolar en casa durante el cierre de escuelas redujo la probabilidad de desertar del sistema educativo entre el 39-54% durante el año en que estuvo cerrada la escuela, y entre 13 y 26% un año después. Este efecto puede llegar a ser el doble del impacto que tiene la alimentación escolar regular cuando las escuelas están abiertas. Los efectos encontrados son mayores en preescolar y primaria, y para poblaciones vulnerables como los indígenas, las comunidades rurales, y los niños con discapacidad. EL PAEC también redujo en 11% la repitencia, pero no tuvo efectos significativos en los niños de extra-edad, reafirmando que – como es usual en la literatura – a pesar de que la alimentación escolar es una intervención efectiva para fomentar la permanencia escolar, sus impactos en otras variables clave del logro educativo son más modestos.