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Enseñar Economía

Es hora de cambiar el paradigma en la Economía Samuel Bowles ha contribuido a la economía y, en general, a las ciencias sociales durante los últimos 40 años. El profesor emérito de la Universidad de Massachusetts en Amherst ha tratado temas de educación, de justicia distributiva, de comportamiento, de microeconomía aplicada y teórica y, para dejarlo claro, un montón de cosas que tocan los principales problemas de la economía. Durante su visita a la Universidad de los Andes, el pasado 19 de septiembre, el profesor Bowles llamó la atención sobre lo que él considera el principal problema de la academia económica: la necesidad de un cambio de paradigma. En un foro con estudiantes, Bowles compartió su diagnóstico y sus propuestas para cambiar la situación actual enfocándose en la enseñanza de la Economía. Para la mayoría de los estudiantes de Economía es claro que hay una diferencia considerable entre los problemas, los supuestos y las soluciones que se presentan en las clases de microeconomía y macroeconomía y los que corresponden al mundo como tal. De acuerdo al profesor Bowles, esto sucede porque el mundo en el que vivimos no se acopla al paradigma walrasiano que todavía rige las clases fundamentales de Economía. En otras palabras, vivimos en un mundo no-walrasiano y, su propuesta es que ya es hora de que las clases se adapten a él. Su diagnóstico es que las características fundamentales del paradigma actual se basan en la intención de representar un mundo de personas como un mundo de cosas; donde las instituciones que se suelen modelar dejan de lado las decisiones políticas, las relaciones de poder, se centran más en la competencia que en la cooperación y las condiciones exógenas predominan en una caracterización del mundo que, a su parecer, es reduccionista. . Desde hace ya más de 20 años, la tarea del profesor Bowles ha sido promover el cambio, desde los fundamentos, de la perspectiva dominante en la Economía. Sus libros, que abordan temas tanto fundamentales como específicos –véase trampas de pobreza y reciprocidad humana-, fomentan la transición al mundo no-walrasiano, utilizando las herramientas y el desarrollo matemático del economista tradicional. El problema, nos dice, no son las matemáticas ni la matematización; el problema es el engolosinamiento con la técnica. Y este es otro de los puntos que Bowles resalta: no se debe ni se puede hacer de las herramientas económicas algo tan complejo como el mundo que ayudan a estudiar. La Economía, fundamentada en un mundo sin interacciones políticas ni intenciones altruistas, es, de por sí, una ciencia social sumamente complicada. Lo que menos necesitan los economistas es enmarañar su técnica aún más. Durante la conferencia, el profesor Bowles resaltó la importancia de una Economía más empírica, en la cual se acuda más regularmente a la opinión y experiencia de los verdaderos actores de la economía. A través de la metodología experimental, que se empezó a fortalecer en los años 90, este académico considera que es posible debatir los supuestos de muchos de los modelos aún predominantes. Por ejemplo, tal como Bowles lo indicó, el comportamiento de las personas y la efectividad al momento de tomar decisiones dista mucho de lo que se supone en el mundo walrasiano. El comportamiento no responde al modelo de racionalidad planteado por el paradigma walrasiano. Es este uno de los aspectos más importantes que el economista –y, más aún, el estudiante de Economía- debe cuestionar y, a decir verdad según Bowles, se debe empezar a replantear. Uno de los elementos más importantes dentro de la conferencia de Bowles fue la presentación del programa educativo que está desarrollando con un grupo de académicos de diferentes partes del mundo con el apoyo del Institute for New Economic Thinking INET y en el cual participa Juan Camilo Cárdenas, profesor de la Facultad, CORE. El programa se basa en el trabajo que ha realizado durante los últimos 20 años y en la necesidad de cambiar el modo como los estudiantes de Economía abordan sus primeros años de formación universitaria. La propuesta es, como él la describió, empezar por los capítulos que tradicionalmente se encuentran al final y que son los más interesantes: equidad, justicia, información asimétrica e imperfecta, en fin, lo que generalmente se conoce como fallas del mercado. El proyecto cuenta con la colaboración de economistas alrededor del mundo, quienes pueden aportar su conocimiento al desarrollo de fundamentos económicos que él considera alternativos disponibles para cualquier persona. Será una plataforma virtual con la cual los estudiantes podrán aprender un nuevo paradigma y, a la vez, aprender sobre las metodologías matemáticas y experimentales. Es interesante ver cómo el profesor Bowles, un partidario de la globalización del conocimiento -o al menos eso dejó ver en su conferencia-, aplica de forma integral su visión de lo que debería ser la Economía. A partir de la enseñanza de fundamentos alternativos, está democratizando y globalizando el acceso y el desarrollo de una ciencia social , cuyo principal objetivo es, para Bowles, contribuir a aumentar el bienestar de la población. Es una propuesta que está en discusión y que seguramente alimentará el debate sobre la enseñanza de la Economía tanto en la Facultad como fuera de ella.

11:00 am
Auditorio ML-B
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Tertulia Notas de Política 14

Focalizar y rentabilizar las políticas de reducción de pobreza: dos retos para el gobierno Desde hace ya varios años las entidades que miden los índices de pobreza infantil han entendido que este no es un asunto puramente económico sino que, por el contrario, involucra muchos factores, sea educación, vivienda, alimentación, seguridad, entre otros. Ahora, entender la pobreza infantil como un fenómeno multidimensional es tan importante como los programas para reducirla. ¿Por qué? Porque cada política y cada asignación de recursos que la acompaña debe estar focalizada correctamente hacia un grupo de personas. Y tratar de aplicar una política sin antes entender a quién va dirigida es, simplemente, irresponsable. Y, claro, dirigir una política pública a un grupo de personas sólo por los intereses políticos (votos, buena imagen, etc.) es, evidentemente, corrupto. Por estas razones, el más reciente trabajo de la Escuela de Gobierno Alberto Lleras Camargo de la Universidad de los Andes, desarrollado para Unicef, es tan importante. El estudio, Análisis de la situación de la pobreza infantil en Colombia, realizado por Sandra García, Amy Ritterbusch, Tomás Martín, Edna Bautista y Juan Pablo Mosquera, propone una medida de pobreza infantil más robusta -el índice de pobreza multidimensional para niños y niñas (IPM-N)- ya que toma en cuenta el entorno de los niños y niñas y, además, profundiza en cada una de las privaciones materiales y emocionales. Uno de los avances que se ha planteado en este índice es la inclusión de factores como la seguridad económica, la seguridad física -que toma en cuenta el maltrato, el abandono y la violencia- y el tiempo libre y recreación. Junto a la medición de la salud, de la educación inicial y de la nutrición, otra de las mejoras de este índice es el estudio específico del individuo. Así que, en principio, este trabajo implica una mejora considerable en la generación de conocimiento sobre las condiciones de vida de niños, niñas y adolescentes en Colombia. Según el estudio, los mayores déficits se encuentran en los niveles de educación inicial, rezago escolar, acceso a zonas verdes, acceso a agua potable y a una vivienda adecuada sin hacinamiento. Además, se resaltó la gran diferencia entre las condiciones urbanas y rurales, diferencia que se ha hecho visible para el país en las últimas semanas. Aunque ya se era consciente de algunas de las dimensiones más críticas y se ha trabajado en ellas desde programas como Familias en Acción o la red Unidos, el estudio ha permitido discriminar los resultados entre cada grupo de edad y supone, en el futuro, una aplicación de políticas públicas más eficientes y mejor focalizadas. Claro que cabe resaltar que, previo a este estudio, los programas del gobierno han ayudado a la reducción de la pobreza en 10 puntos porcentuales. Durante la presentación del estudio, realizada el pasado 5 de septiembre y a la cual asistieron Olga Isaza –especialista de Unicef-, Sandra García –profesora de la Escuela de Gobierno-, Raquel Bernal –directora del CEDE de la Facultad de Economía de la Universidad de los Andes-, Diego Molano –director de la Fundación Bavaria- y Bruce Mac Master –director del Departamento para la Prosperidad Social-, se dejó clara la relevancia de aprovechar la formulación del IPM-N y, así mismo, se resaltaron sus puntos débiles y los retos que presenta para la aplicación de políticas públicas. Por ejemplo, según Bruce Mac Master, pese a lo valioso del índice y del hecho que facilita la asignación de recursos y priorización de necesidades en los niños y adolescentes, eso no significa que el índice permita saber cuáles son las políticas y programas que se deben aplicar. Para Mac Master, esta es, principalmente, una herramienta que se debe mantener actualizada y que permite especificar los problemas sociales, económicos y culturales que actualmente sufren los niños y niñas en Colombia. Mac Master también opina que, más allá de la constante actualización en la tasa de cambio y en datos similares, el país y los medios deben estar más pendientes de cuánto ha cambiado el índice de pobreza. Cada día hay más herramientas para identificar y especificar los niveles de pobreza, enfocándose no sólo en los causantes sino en los individuos. Esto resulta útil para combatir un problema tan relevante y sistemático como la pobreza infantil, el cual, viendo el nivel de cada una de las privaciones que tienen niños y niñas, es urgente atacar de la forma más eficiente. El estudio de la Escuela de Gobierno es un punto de partida para focalizar mejor las políticas. Con esto disponible, parece ser el momento para que se prioricen los recursos y los programas del gobierno se hagan cada vez más rentables.

05:30 pm
Auditorio SD 1003
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Lanzamiento colección

El pasado 20 de agosto se realizó el lanzamiento de los dos primeros libros de la Colección Básica de Historia Económica de Colombia, iniciativa de la Facultad de Economía de la Universidad de los Andes liderada por el profesor Hermes Tovar Pinzón, y apoyada desde la decanatura de la Facultad inciando por el ahora Ministro de Salud, Alejandro Gaviria y continuada por la actual decana Ana María Ibañez. La Colección ha iniciado con la reedición de dos libros básicos dentro del estudio del desarrollo económico en Colombia: La estación del miedo o la desolación dispersa: el Caribe colombiano en el siglo XVI de Hermes Tovar Pinzón y Colombia y la economía mundial 1830 – 1910 de José Antonio Ocampo. Se ha elegido la reedición de estos dos libros por su gran labor investigativa y por el avance que promovieron en el estudio de la historia económica colombiana. Por una parte, cuando se publicó por primera vez La estación del miedo, el libro expuso el primer compendio minucioso de la contabilidad de recursos fiscales y de poblaciones con una visión centrada en la Nueva Granada. Un enfoque del que se había prescindido por la predilección a estudiar la contabilidad de México y Perú. Con ello, Hermes Tovar ha logrado traducir las cuentas de Nueva Granada y evocar de forma detallada el sufrimiento de los pobladores indígenas precolombinos como consecuencia de la llegada de los conquistadores europeos. Y, por su parte, Colombia y la economía mundial, más allá de la relevancia de sus conclusiones, es importante porque, en palabras de Miguel Urrutia, “introdujo al país la metodología de la historia económica cuantitativa”. El libro de José Ocampo detalla desde principios del siglo XIX hasta principios del siglo XX las tendencias y condiciones de las exportaciones e importaciones en Colombia. En este barrido detallado desde 1830 hasta 1910, Ocampo expone los factores que hicieron del comercio exterior de Colombia un sector inestable y poco desarrollado hasta el florecimiento del café en el siglo XX. Cabe resaltar que ambas obras, a través de su rigurosidad, permitieron romper con ciertas preconcepciones e imprecisiones que se tenían acerca del desempeño económico en la región. La estación del miedo da a conocer la relevancia que tuvo el mercado de metales preciosos proveniente de la Nueva Granada para la Corona española. Hasta antes de la publicación del libro de Tovar, se creía que la región poco había contribuido, en comparación con México y Perú. Y Colombia y la economía mundial deja ver, minuciosamente, cuál fue la situación que acentúo la brecha de desarrollo entre Colombia y Estados Unidos y Europa, con un claro enfoque en la articulación débil de Colombia al mercado mundial. Empezando con estas dos grandes obras, la Colección Básica de Historia Económica de Colombia de la Facultad de Economía de la Universidad de los Andes procurará recuperar y actualizar las obras fundamentales para el estudio de la historia económica colombiana, dar a conocer su importancia metodológica y teórica, y, con ello, fomentar una reflexión informada sobre la economía colombiana. Para conocer más sobre las publicaciones por favor ingrese a los siguientes enlaces: 'Colombia y la economía mundial 1830-1910' 'La estación del miedo o la desolación dispersa. El Caribe colombiano en el siglo XVI'

06:00 pm
Auditorio ML-A
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Foro

La reivindicación del estudiante (de Economía) Thomas Herndon está teniendo sus 15 minutos de fama entre los economistas. El haber encontrado varios errores en el más reciente trabajo de Carmen Reinhart y Kenneth Rogoff -trabajo famosísimo que dio pie a la justificación por parte de algunas facciones políticas de las medidas de austeridad- le ha llevado al centro de una discusión en la que se empieza a cuestionar la relación entre los economistas, la política y los medios. Thomas Herndon es, a simple vista, un estudiante aplicado. Amable, descomplicado, apasionado por la Economía, agradecido por lo que considera una suerte enorme y con posiciones políticas claras, este estudiante visitó por primera vez a Bogotá y pasó un día en la Facultad de Economía contándonos sobre su experiencia como aquel que descubrió el error en el umbral del 90% de Reinhart y Rogoff. Como cualquier estudiante de doctorado, Herndon tiene unos puntos de vista particulares y una opinión en construcción sobre el papel de la Economía en la sociedad. Es un estudiante y su reciente fama no le quita eso. Ha recibido ofertas de algunas instituciones importantes, pero como no ha acabado su tesis, está “fuera del mercado”. Lo que su fama sí le ha dado es una especie de plataforma para reivindicar el papel del economista. Sucede que los estudiantes de Economía, como los economistas profesionales y académicos, ahora tienen mala fama. Se los ve como personajes apartados de la realidad y que poco entienden de los problemas sociales. Sin embargo, Herndon muestra todo lo contrario. Sabe que la Economía tiene repercusiones claras sobre la vida de miles de personas y sabe que los estudios económicos, directa o indirectamente, pueden alterar, para bien o para mal, su calidad de vida. Está convencido de que su mayor aporte no ha sido tanto señalar el error sino volver a abrir la discusión sobre la conveniencia de las políticas de austeridad. Traer a la luz argumentos y discusiones que parecían haber quedado enterrados y cuestionar la existencia de un único camino a seguir para salir de esta crisis o de cualquiera. Poner en duda que existen las recetas pre-hechas y la idea de que el tamaño único le sirve a todos. Entender eso fue, entre otras muchas cosas –unas intencionales, otras no-, la razón por la que se fijó en el estudio de Reinhart y Rogoff. La historia detrás de Herndon y el trabajo de Reinhart y Rogoff, “Growth in a Time of Debt”, es esta: el estudio, publicado a principios del 2010, concluía que si la deuda –como porcentaje del PIB- superaba el 90% la tasa media de crecimiento se reducía inevitablemente, llegando incluso a valores negativos. Es decir, el umbral fatídico del 90% llevaba a la economía a la crisis y la recesión. El dato, un número tan preciso y fácil de aceptar, fue recibido con brazos abiertos por los políticos conservadores, ya que justificaba la puesta en práctica de políticas de austeridad, políticas que ellos veían como las más adecuadas en tiempos de crisis. Tres años después, Thomas Herndon decide, como trabajo en su clase de econometría aplicada avanzada en la Universidad de Amherst, replicar el tan citado estudio de Reinhart y Rogoff. Decide hacerlo por la simplicidad del estudio y porque cuestionaba, a priori, sus conclusiones. Le parecía que las políticas de austeridad no habían traído las consecuencias esperadas y que, por el contrario, habían contribuido a empeorar la situación de muchos estadounidenses y europeos. Después de meses de intentos para replicar los resultados del trabajo sin éxito, que lo llevaron a cuestionar sus propios resultados porque no podía encontrar el famoso umbral, Reinhart y Rogoff le enviaron el archivo de Excel con los datos que ellos habían utilizado. Al revisar el archivo encuentra que la pareja de economistas de Harvard había cometido errores básicos en su manejo de datos en Excel. Los errores, si no fueran de este trabajo específico, se hubieran quedado en la vergüenza frente a un par de colegas. Sin embargo, por la carga política de sus conclusiones y el momento en que surgieron, el trabajo –y, específicamente, el gran 90%- ha sido uno de los más citado en los debates sobre la gran crisis de los últimos años. Políticos (como Paul Ryan), periodistas (del Washington Post) y muchos más asumieron que el 90% era un número incuestionable. 90% es una cifra fácil de recordar y con una alta significancia histórica porque muchos países se estaban acercando al umbral. En la vasta literatura sobre la relación entre deuda y crecimiento no se encuentran muchos estudios respaldando de manera fuerte e inequívoca las políticas de austeridad. Con excepción de éste. Es claro que las políticas de austeridad no salieron de este único estudio de dos economistas. Y si se deben aplicar o no medidas de austeridad es una discusión mucho más extensa y a la que ni Reinhart ni Rogoff ni Herndon tienen una respuesta clara. Lo que sí vale la pena discutir, y que Herndon he encontrado interesante en su camino a la fama académica, es el papel de los políticos y los medios frente a los estudios económicos. La relación que existe entre las políticas públicas y la investigación es una relación complicada, una relación que está marcada tanto por la intención, en general, objetiva del investigador y la intención de quienes aplican las políticas. Y tal como Herndon lo dice, “nos gustaría creer que nosotros sólo hacemos investigaciones muy buenas y que los responsables de las políticas las leen y basan sus decisiones en ellas”. Pero, en realidad, no es la descripción más exacta. Hay agendas políticas que esperan nutrirse de algún estudio que apoye sus ideas. Y no sólo en Economía sino en todas las ciencias –naturales y sociales-. Así funciona la política, con intenciones. Y es muy difícil cambiar la forma como se actúa en espacios políticos. De modo que lo que Herndon sugiere es cambiar la forma como actúa la Economía procurando seguir más el ejemplo de las ciencias naturales donde se revisan y replican las investigaciones, sin importar el estatus del autor o la simplicidad de su trabajo. Que los autores de un estudio sean profesores de Harvard no garantiza nada. Como ejemplo, Reinhart y Rogoff. “Todos deberíamos cuestionar todo” dice, “el espíritu crítico es el motor de la ciencia y es una falacia lógica utilizar argumentos de autoridad. Y la relación con los medios es igual de compleja; para Herndon, la relación depende de “lo que los medios creen que es relevante y la forma en que enmarcan los problemas”. Por eso una de las lecciones de esta experiencia para Herndon es la importancia de comunicarse efectivamente con los medios para transmitir un mensaje simple, claro, preciso, y que le permita a la academia relacionarse con la gente. Y, por cierto, esos juicios de los medios y los políticos fueron los que, en el caso de Reinhart y Rogoff, llevaron a un error más allá de lo que debía llegar. Su recomendación: “deberíamos ser honestos sobre nuestras influencias políticas” porque siempre hay un lado político a la economía. Así el trabajo estadístico que hagan los economistas sea independiente de estas influencias, las elecciones y decisiones de investigación siempre estarán marcadas por ellas. A la larga, lo que le importa a Thomas Herndon –además de aprender español y terminar su tesis- es el dolor y el sufrimiento. "Pain and suffering". Eso es lo que Herndon ve en algunas políticas que dicen encaminan a mejores tasas de crecimiento y, en un futuro, a mejores índices económicos. Antes de aplicar políticas, porque han funcionado en algún momento, en algún lugar o porque lo insinúa un estudio, es necesario revisar a fondo el contexto en que están inmersas. Al menos eso es lo que sugiere este estudiante.

03:00 pm
Auditorio Lleras
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Políticas Públicas

La importancia de la evidencia empírica para las políticas de reducción de criminalidad Durante el evento “Políticas públicas para la reducción de la criminalidad urbana en Colombia” se resaltó la importancia del enfoque empírico que deben tomar las entidades gubernamentales para planear y aplicar políticas para la reducción de la criminalidad en Colombia. El pasado 22 y 23 de Julio se llevó a cabo el evento Políticas públicas para la reducción de la criminalidad urbana en Colombia, organizado por la Universidad de los Andes, el Ministerio de Defensa, la Policía Nacional, el Centro de Estudios sobre Seguridad y Drogas -CESED, el Banco Interamericano de Desarrollo-BID y la CAF - Banco de Desarrollo de América Latina. Con la presencia del Ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón; del Director General de la Policía Nacional, General Jose Roberto León Riaño y de profesores de las universidades de Cambridge, George Mason y los Andes, se discutió la optimización de metodologías policiales y del sistema penal, dando a conocer diferentes casos, experiencias y propuestas para reducir la criminalidad urbana de una forma más eficiente y congruente con los recursos de la fuerza policial colombiana. A lo largo del evento se hizo un enfoque en el uso de análisis empírico y evidencia clara para la aplicación adecuada de políticas. De este modo, se dejó claro, tanto por parte de los estudios nacionales como internacionales, que las políticas más efectivas deben ser el resultado de un proceso de experimentación, estimación de impacto y diseño de mecanismos para contrarrestar factores externos. Para el estudio del sistema penal, el trabajo de Ana María Ibáñez, Catherine Rodríguez y David Zarruk –am Universidad de los Andes- expuso la incidencia del sistema judicial sobre la participación de jóvenes en actividades criminales (costos, impactos y canales de transmisión) y, a su vez, sobre la asistencia educativa. Para las estrategias de prevención, se hizo énfasis en el entrenamiento y acción zonal de la fuerza policial, y la aplicación de decretos restrictivos (ej.: restricción a la venta de alcohol). Sobre este último punto, el estudio realizado por Joao de Mello –de la PUC Rio-, Daniel Mejía y Lucía Suárez –ambos de la Universidad de los Andes- dejó entrever, en principio, las dificultades para identificar los canales de transmisión entre los decretos y la reducción del crimen. Y, sin embargo, a partir del análisis econométrico y algunas conjeturas es clara la relación entre las restricciones y la reducción de algunos crímenes. Con respecto a la acción zonal, los dos expositores estadounidenses, Lawrence Sherman y David Weisburd, de la universidad Cambridge y George Mason, respectivamente, dejaron claro que es más efectivo atacar “hot spots” –zonas con alta actividad criminal- para reducir el crimen en las ciudades. Y para el caso colombiano, los estudios de Daniel Mejía, Juan Felipe García –de la Fundación Ideas para la Paz-, Daniel Ortega –del Banco de Desarrollo de América Latina-, Francisco José Lloreda –Alto Consejero Presidencial para la Convivencia y la Seguridad Ciudadana- y los expuestos por el General José Roberto León se acentuaron sobre el Plan Cuadrantes de la Policía Nacional. De este plan es importante mencionar los procesos de implementación, articulación y entrenamiento, que incluyen un trabajo integral con la ciudadanía y sus condiciones culturales, y con otras entidades locales. El evento finalizó con la introducción del General José Roberto León Riaño al Evidence-Based Policing Hall of Fame de la Universidad George Mason de la mano de David Weisburd. Se le condecoró por su trabajo exhaustivo con la Policía Nacional y por la planeación e implementación de políticas basadas en estudios integrales, incluyendo la relación entre la policía y la comunidad. Aparte de las teorías y casos expuestos, vale la pena destacar de este evento que es la muestra de los diferentes tópicos relevantes para la esfera social colombiana que pueden y deben ser estudiados por los centros de estudio económico y que, hasta el momento, parecen haberse dejado de lado.   Orden de presentaciones: La triple estrategia: focalización, evaluación y seguimiento (Tripe?T strategy: Targeting, Testing & Tracking) VER PRESENTACIÓN Lawrence Sherman (Universidad de Cambridge)   Crimen y castigo: Evidencia del Sistema de ResponsabilidadAdolescente en Colombia VER PRESENTACIÓN Ana María Ibañez, Catherine Rodriguez y David Zarruk (Universidad de los Andes). Descargue el documento de trabajo aquí   Restricciones a la venta de alcohol y criminalidad en Bogotá: estimaciones del canal farmacológico VER PRESENTACIÓN Joao de Mello (PUC?Rio), Daniel Mejia y Lucia Suarez (Universidad de los Andes). Descargue el documento de trabajo aquí   Reforma policía, entrenamiento y crimen: Evidencia experimental para el caso del Plan Cuadrantes en Colombia VER PRESENTACIÓN Juan Felipe Garcia (FIP), Daniel Mejia (Universidad de los Andes) y Daniel Ortega (CAF).   El papel de las entidades multilaterales en la promoción de políticas de seguridad ciudadana basadas en la evidencia VER PRESENTACIÓN Diego Arisi (BID), Daniel Ortega (CAF)   Política Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana VER PRESENTACIÓN Francisco Lloreda (Alto Consejero Presidencial para la Convivencia y la Seguridad Ciudadana).   Nuevos retos de seguridad ciudadana en Colombia Juan Carlos Pinzón (Ministro de Defensa Nacional) Moderador: Daniel Mejía (Universidad de los Andes)   Seguimiento y evaluación del Plan Nacional de Vigilancia Comunitaria por Cuadrantes VER PRESENTACIÓN General José Roberto León Riaño (Director General, Policía Nacional) Maria Victoria Llorente (Fundación Ideas para la Paz)   Prevención policial del crimen en lugares: ¿qué funciona y por qué? (Crime Prevention (Policing) at Places: Why it Works and What Works) VER PRESENTACIÓN David Weisburd (George Mason University)

08:45 am
Auditorio Lleras