Skip to main content

Eventos pasados

Consulta en esta sección los eventos anteriores.

Imagen Conferencia Sandel
Activo

Conferencia Sandel

"¿Cuál debería ser el rol de los mercados en nuestra sociedad?" El jueves 29 de enero en el marco del lanzamiento del Centro de Ética Aplicada de la Universidad de los Andes, la Facultad de Economía y el mismo Centro realizaron la conferencia “¿Todo tiene precio? Mercados, ética y economía”. La conferencia contó con la participación del filósofo Michael Sandel, profesor del departamento de Gobierno de Harvard, autor del libro Lo que el dinero no puede comprary reconocido por su curso “Justicia”, que dictó en Harvard durante dos décadas y alcanzó a atraer a más de mil estudiantes en un semestre. La conferencia fue una clara muestra de por qué su curso era tan popular. Pese al tono académico que puede tener una conferencia, y a la cual atendieron desde estudiantes, pasando por profesores, directivos, rectores y empresarios, hasta políticos como Antanas Mockus, desde el primer momento Sandel impulsó un ambiente de debate poco usual en este tipo de eventos. La razón detrás de esta metodología es la necesidad del debate; y no la de un debate superfluo y solamente coyuntural, sino la necesidad del permanente debate democrático sobre las cuestiones de fondo. Para Sandel, la indeseable evolución de la economía de mercado a la sociedad de mercado ha facilitado la desaparición del debate democrático. Una vez que la lógica de los libros de economía domina la esfera pública –una lógica de supuesta objetividad y neutralidad-, es mucho más sencillo creer que todo se soluciona con un ejercicio de eficiencia y que es innecesario hacer preguntas sobre el comportamiento humano. Toda esta crítica al estado actual de la sociedad está inmersa en las preguntas que hizo Sandel al auditorio –algunas preguntas causaron risa, otras confusión y unas pocas algunos silencios incómodos-: "¿Diría que es un derecho fundamental ver un concierto de Lady Gaga?"; “¿Deberíamos pagar por puestos en la fila de compra de tiquetes para un espectáculo?”; le preguntó al rector Pablo Navas si aceptaría a un estudiante si su papá ofrece 10 millones de dólares de donación a la Universidad y luego abrió la discusión: "¿Por qué nos debería importar más el mérito académico?", "¿Por qué el dinero no debería considerarse un tipo de mérito?". Y pese a que las preguntas crearon debate, inconformidad y presentaron a los asistentes una forma diferente de estudiar intercambios y decisiones económicas, nunca se llegó a una respuesta concreta. Y ese es el punto. Son, en resumen, debates extensos que superan los criterios de eficiencia y que, idealmente, considerarán, desde un principio, la noción de que “la economía [es] un subgénero de la filosofía política y moral”. La intervención de Sandel estuvo acompañada por los comentarios de Alberto Carrasquilla –exMinistro de Hacienda-, Santiago Montenegro –presidente de Asofondos- y Juny Montoya –nueva directora del Centro de Ética Aplica-. Cada uno de ellos abordó alguna parte del debate que Sandel inició. Carrasquilla, por ejemplo, se enfocó en explicar y, hasta un punto, justificar el predominio de la lógica de mercado en nuestra sociedad: “el triunfalismo del mercado es tal vez una respuesta al fracaso de otras políticas". Por su parte, Montenegro, en acuerdo con Sandel, afirmó que "la mercantilización de muchas actividades amplía las diferencias sociales" y el narcotráfico en Colombia es una de las raíces de la expansión de la influencia del mercado en la sociedad colombiana y del agotamiento y abandono del debate democrático en el país. Por último, Juny Montoya introdujo el Centro de Ética Aplicada a los asistentes. Sus palabras expusieron claramente lo que el Centro se propone y las necesidades que cree debe suplir: “queremos que los estudiantes tomen sus propias decisiones pero creemos que hay mejores y peores decisiones"; "la universidad puede promover o inhibir valores éticos en los estudiantes". Con estas palabras, Montoya destacó la necesidad de, primero, estimular la discusión de estudiantes en un ambiente que no es especialmente democrático, y, segundo, de servir de guía a la vez que se reconoce y promueve la autonomía de cada estudiante. Tal como lo sugirió Sandel, seguir una lógica de mercado puede ser reconfortante, ya que brinda soluciones a situaciones complejas. Y seguramente esto demuestra cómo ha avanzado la labor del economista y la confiabilidad y síntesis que ha logrado impartir a las teorías y herramientas. Sin embargo, esa misma confiabilidad deja abierta la pregunta sobre el rol del debate y, más aún, la necesidad de retomarlo como un elemento relevante tanto en la academia, para docentes y estudiantes, como en la esfera pública.   Premiación del concurso “El dilema del Rector”   El 25 de marzo de 2013 en la sala de Consejo de la facultad de Economía – Uniandes se realizó la premiación del concurso “El dilema del Rector”. Los ganadores fueron:       Yabra Nicolás Muvdi, ganador categoría 1º a 5º semestre Economía  David Alejandro Huertas, ganador categoría 5º semestre en adelante Economía,  María Camila Angulo, ganadora categoría otras maestrías  Martín Ruiz García, ganador categoría otros pregrados  Julio Alfredo Escobar, ganador categoría maestría Economía ¡Felicitamos a los ganadores!  

05:30 pm
Auditorio ML-B
Imagen Tertulia Notas de Política 15
Activo

Tertulia Notas de Política 15

En el manejo de los recursos hay que incluir a las comunidades La tertulia “Notas de Política”, que se llevó a cabo el pasado 24 de octubre en la Universidad de los Andes con la participación de Juan Camilo Cárdenas –profesor de la Facultad de Economía-, Jorge Higinio Maldonado –también profesor de la Facultad-, Julia Miranda –directora del Sistema de Parques Nacionales Naturales-, Carlos Rodríguez –director de Tropenbos Colombia- y Brigitte Baptiste –directora del Instituto Humboldt-, abordó la relevancia de las comunidades locales al momento de planear y ejecutar políticas públicas encaminadas a la conservación y manejo de recursos naturales comunes. La tertulia, a propósito de la compleja situación que tiene el país en el uso adecuado de recursos, planteó varios puntos importantes sobre los cuales tal vez será recomendable que el gobierno empiece a actuar. Puntos como la efectividad que pueden tener programas de co-manejo en donde se involucren a las comunidades locales, como la necesidad de promover una educación y apropiación conjuntas con el conocimiento tradicional de las poblaciones, como la importancia de fomentar la preservación de la cultura en cada comunidad, entre otros, son, idealmente, puntos que se deben empezar a tener en cuenta en las estrategias colombianas. Las opiniones en la tertulia giraron alrededor de los varios estudios realizados por Juan Camilo Cárdenas y Jorge Higinio Maldonado a lo largo de los últimos 10 años. Su trabajo experimental en comunidades locales es, en principio, un ejercicio de investigación económica sumamente valioso, y, más allá, deja entrever comportamientos de actores locales que pocas veces se muestran y pocas veces tienen alguna repercusión sobre la formulación de políticas públicas. A través de estos estudios, Cárdenas y Maldonado han expuesto que el trabajo de co-gestión y administración entre niveles locales y nacionales tiene una mayor probabilidad de conducir a un manejo más estable de los recursos que de conducir a la “tragedia de los comunes”, la cual refiere a la sobreexplotación de recursos por parte de las mismas comunidades. Sin embargo, también es importante notar que las estrategias de co-manejo y administración conjunta con las comunidades dependen, en gran medida, del contexto de cada región. Así como Cárdenas lo resaltó en la tertulia: “entender las dinámicas locales va a ser fundamental”. Entre los panelistas de la tertulia se dio un consenso claro, primero, sobre el co-manejo y el autogobierno como estrategias beneficiosas para la conservación de recursos, y, segundo, sobre la importancia de concebir el manejo y conservación de recursos naturales como un proceso multidisciplinario. El manejo de recursos a veces se concibe como un problema puramente ecológico, por así decirlo, cuando, en realidad, toca muchos ámbitos de la sociedad. Y, más aún, toca directamente a las comunidades locales, que suelen ser el foco de los costos de conservar los ecosistemas. Con esto en mente, es evidente por qué el consenso entre los panelistas; no sólo es un problema de las comunidades, ellas no lo deben enfrentar solas y, a la vez, son ellas las que enfrentan las consecuencias negativas más directas. Por ello es que el autogobierno y el co-manejo parecen y se ha comprobado como estrategias eficientes, porque reconocen el carácter multidimensional del asunto. Tal como lo mencionó Brigitte Baptiste: “la gestión de la biodiversidad se hace en ámbitos económicos, políticos y sociales, no sólo en científicos”. Uno de los grandes inconvenientes detrás de este tipo de estrategias, y algo que se abordó finalizando la tertulia, es la desconfianza que se ha generado hacia las instituciones. Los procesos colectivos entre instituciones y comunidades parecen algo difícil de promover, y la desconfianza una “trampa” de la que es difícil salir. Cerrando la tertulia y para combatir un poco ese tema, Cárdenas sugirió que nos arriesgáramos a “dar papaya colectivamente”. Así, a la larga, es importante y necesario que exista un contexto incluyente entre Estado y comunidades locales y que, a su vez, provea a las comunidades de infraestructura, sistemas de participación y compensación, con el fin de que la inclusión de las comunidades tenga un verdadero impacto sobre las políticas públicas.

05:30 pm
Auditorio SD-1003
Imagen Foro proceso de paz
Activo

Foro proceso de paz

Ver videos en youtube Programa Proceso de paz: los retos fuera de la mesa de diálogo   El pasado 9 de octubre se realizó el Foro Proceso de Paz, en el cual se discutieron los puntos principales del proceso que actualmente se dialoga en La Habana. Organizado por El Espectador y la Facultad de Economía de la Universidad de los Andes, el foro intentó dar una mirada objetiva sobre la discusión, a través de intervenciones académicas, políticas, sociales y de otros ámbitos un poco más cercanos a la cotidianidad de las conversaciones sobre la paz. En el foro se abordaron los cinco temas de la agenda de negociación en la La Habana: las políticas antidrogas, la ley de víctimas, la desmovilización, los acuerdos sobre el mercado de tierras y la participación política. Aunque la discusión giraba alrededor del contexto del proceso de paz, las conclusiones de los panelistas se inclinaron más hacia la búsqueda de soluciones, independientemente de lo que suceda en La Habana. Esto, tal como lo manifestaron los panelistas, es indicio de una problemática social, económica, política e internacional mucho más profunda que lo que se habla en la mesa de diálogo. A través del foro se exhibió claramente la intención con la que Fidel Cano abrió el evento: distinguir entre la “basura retórica” y los temas en realidad relevantes para promover la paz.   Políticas Antidrogas: desechar las prácticas ineficientes   Respecto a estas ineficiencias y su relación con el proceso de paz, Mejía resalta que entre las peticiones de las FARC puede estar, en primer lugar, la eliminación de las campañas de aspersión, y, además, la despenalización del trabajo de cultivadores de coca y la implementación de programas de desarrollo alternativo integral, con el fin de intervenir sobre los problemas del narcotráfico de un modo más acorde a su naturaleza multidimensional. Por otro lado, David Curtidor, representante legal de la empresa Coca Nasa, aboga más por un cambio cultural y legal encaminado hacia otros usos de la hoja de coca. Sus argumentos se basan en la necesidad de mejorar las condiciones económicas de los cultivadores de coca y, a su vez, en la apropiación intelectual de la hoja de coca por parte de las comunidades indígenas. Curtidor considera que las políticas antidrogas han sido, en general, poco eficaces , y que las políticas deben tener en mente las falsas concepciones alrededor de la hoja de coca.   Ley de Víctimas: ir más allá del asistencialismo   Al igual que en el caso las políticas antidrogas, la implementación de la ley de víctimas se ha visto truncada, parcialmente, por políticas asistencialistas que no han dedicado a recuperar la capacidad de generar ingresos en las victimas. De acuerdo a Andrés Moya, profesor de la Facultad de Economía, además de la no-cesación del desplazamiento, este ha producido efectos psicológicos graves sobre la población desplazada; efectos que, según Moya, tienen claras repercusiones negativas sobre el desempeño laboral y económico de la población afectada.   Junto con Moya, el representante a la Cámara Guillermo Rivera concuerda en que las conversaciones de La Habana no tienen por qué repercutir sobre las decisiones que se tomen acerca de los programas de reparación y rehabilitación de víctimas. Así, más allá del proceso de paz, es importante para la ley de víctimas que reformule y defina con claridad los siguientes aspectos: la asignación de recursos, los beneficiarios de los programas y la metodología de las ayudas asistencialistas. A la larga, estas son políticas que el gobierno debería aplicar independientemente a lo que suceda en la mesa de diálogo.   Desmovilización: aprender de los casos históricos   Según el profesor Fabio Sánchez, para analizar el proceso de desmovilización es importante tomar como referencia los procesos previos por los que ha pasado el país, específicamente, el proceso llevado con los paramilitares. La desmovilización contribuyó, en principio, a la disminución de homicidios pero no fue del todo eficiente, ya que se dejaron de lado los elementos de reinserción y reintegración. Para Sánchez, el proceso de desmovilización con las FARC será un poco más fácil que procesos anteriores, debido a la fortaleza actual del Estado. Sin embargo, la probabilidad de éxito seguirá siendo baja.   Para el presidente de la Fundación Social, Eduardo Villar, el proceso de paz es mucho más complejo y difícil de lo que se deja entrever en las discusiones lejanas entre grupos armados y grupos políticos. Para Villar, el proceso de paz implica, primero, la reconciliación individual y social, y, segundo, un acuerdo social cuyos resultados no dependan de las inclinaciones políticas de un grupo determinado.   Desarrollo Rural: es necesario reducir la brecha entre lo rural y lo urbano   La situación rural actual, de acuerdo a Ana María Ibáñez, decana de la Facultad de Economía, está determinada por problemas de distribución de la tierra y por una clara desigualdad en comparación con la población urbana. La concentración de la propiedad rural y su uso ineficiente e inadecuado son causantes de la pobreza rural. Y las diferencias entre población urbana y población rural muestran una clara falta de acceso a recursos y de efectos negativos sobre el desarrollo económico y social de la población rural. Estos son problemas a los que se les debe buscar solución a través de una reforma integral, es decir, que aborde los derechos de propiedad sobre tierras, los niveles de pobreza multidimensional y la producción agrícola.   Jorge Enrique Robledo, senador del Polo Democrático Alternativo, reafirma lo expuesto por Ana María Ibáñez, al sugerir la necesidad de cambiar el modelo agropecuario actual. Según Robledo, la actual política agraria está determinada por un modelo que, en esencia, consiste en sustituir el trabajo nacional por trabajo extranjero. Este modelo promueve un aumento incontrolable del precio de las tierras y, con él, un golpe a la productividad de agricultores y ganaderos.   Participación Política: dar poder políticos a las FARC es condición necesaria para la paz   La posibilidad de participación política de las FARC es, en este momento, el centro de las discusiones en La Habana. Ambos panelistas que hablaron del tema, Leopoldo Fergusson –profesor de la Facultad de Economía- y Antonio Navarro Wolff, estuvieron de acuerdo en la condición necesaria de la participación política para continuar con el proceso de paz. Mientras Fergusson se enfocó en las dificultades de efectuar la participación, detallando los posibles enemigos políticos del proceso y las diferencias conceptuales de sus actores, Navarro Wolff destacó la importancia de buscar una solución “a la colombiana”: no es necesario recurrir a las medidas del pasado y no se debe pasar por alto la realidad bajo la cual se surgió las FARC. Fergusson resaltó este último punto al preguntarse: “¿Cómo hace una sociedad para mejorar cuando persisten vestigios de un pasado que hoy consideramos intolerable?”

09:00 am
Auditorio ML-B