"A comienzos de los años noventa Colombia enfrentaba un déficit de cobertura en educación secundaria pública. Muchos jóvenes que terminaban su primaria en colegios públicos no tenían acceso a colegios públicos de secundaria. Una alternativa de política habría sido construir nuevas escuelas secundarias públicas. Sin embargo, las escuelas secundarias privadas tenían exceso de capacidad, tal que podían absorber parte de la demanda insatisfecha de cupos en secundaria del sector público. En Colombia, las escuelas privadas juegan un papel importante en la provisión educativa: cerca de un tercio de estudiantes asisten a escuelas privadas, y en Bogotá, por ejemplo, más del 70% de las escuelas son privadas (King et al., 1997). Aprovechando el exceso de capacidad en las escuelas secundarias privadas, el Gobierno Nacional -con el apoyo inicial del Banco Mundial- decidió experimentar una modalidad de subsidios a la demanda, que consistió en otorgar becas a estudiantes para asistir a escuelas secundarias privadas..."-- Tomado de la página 1
02-11-2011