Si queremos que la crisis no signifique un empobrecimiento de todos a largo plazo, es fundamental minimizar despidos y destrucción del tejido empresarial. Es la hora de considerar que el Estado: 1) pague parte de las nóminas de empresas que se comprometan a cambio a mantener los contratos, 2) adquiera participación en otras, y 3) tome medidas para proteger cadenas productivas. Su capacidad para hacerlo, sin embargo, es limitada. Que la curva de despidos no supere esa capacidad dependerá de la extensión de las medidas de cuarentena.
03-04-2020
Autores externos: Grupo de Investigación en Macroeconomía de la Facultad de Economía