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Covid-19 en Colombia: una mirada a los datos #5
07 de Septiembre de 2020

Covid-19-en-Colombia-No.5

 


Este es el quinto de una serie de reportes periódicos que el CEDE publica con un análisis gráfico de la evolución del Covid-19 en Colombia a partir de los datos públicos de salud. El análisis, de Jorge Tovar, lo pueden seguir también con actualizaciones diarias en su cuenta de Twitter @JorgeATovar

 

Hay consenso en que Colombia superó el pico de la pandemia. Si bien unos optimistas lo ven como un pico global, otros, no tan optimistas, lo ven como un pico local. Es decir, unos quieren creer que los peores días han pasado, que el número de nuevos casos (por fecha de inicio de síntomas) y fallecidos diarios no superarán las cifras máximas que se alcanzaron el 24 y el 30 de julio respectivamente. Otros, sabedores de que llegará una segunda ola, posiblemente antes de fin de año, consideran que puede ser peor que la primera. La magnitud de dicha ola es a la larga una cuestión empírica. Sus efectos se intentan controlar mediante las pruebas, el rastreo y el aislamiento selectivo, la estrategia gubernamental en esta nueva realidad. En la práctica, además de ello, el derrotero que siga la pandemia dependerá de múltiples factores, incluyendo el comportamiento individual en cada rincón del país. 

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La Figura 1, que muestra claramente el descenso de la curva, no despeja completamente dudas sobre la situación actual. En Colombia, y en todo el mundo, los casos positivos están subregistrados porque no hay forma de realizar muestras a toda la población, y porque el número de asintomáticos es alto. Aún materia de estudio, el número de asintomáticos puede llegar hasta el 80% de aquellos infectados, aunque considerando la población total parece más creíble un rango entre 25% y 40%[1]. En cualquier caso, hay un número significativo de positivos que nunca se realizan la prueba. Por ello llama la atención la significativa reducción en el número de pruebas PCR realizadas en las últimas semanas.

La explicación oficial, reportada en los medios durante la semana, se resume en una reducción de demanda de pruebas, en los nuevos protocolos mediante los cuales sólo se le hace la prueba a un miembro del hogar, y en el menor personal disponible los fines de semana[2]. Así, en Colombia, del pico de 41.434 pruebas realizadas el 14 de agosto, se pasó a las 25.596 de los primeros cinco días de septiembre.

La preocupación por el bajo número relativo de prueba se debe a la alta tasa de positividad. Como se muestra en la Figura 1, en los últimos siete días ronda el 25%. Es decir, uno de cada cuatro individuos a los que se les realizó resultó positivo. Un número muy alto si consideramos que la Universidad John Hopkins afirma que una tasa superior al 5% es muy alta, y que la Organización Mundial de la Salud contemplaba abrir la economía cuando se tuviese tasas de positividad inferiores al 5% durante al menos dos semanas[3]. En Colombia, si bien era necesario, se abrió la economía con la tasa de positividad por encima de ese rango. 

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No obstante lo anterior, la evidencia para Colombia sugiere que, de momento, lo peor ha pasado. Durante la semana el DANE actualizó las cifras de estadísticas vitales por medio de las cuales se puede inferir el impacto de la pandemia. En particular, la Figura 2 para mujeres, y la Figura 3 para hombres, ilustra la evolución de los fallecimientos por causas naturales en Colombia para 2020, comparándose con los tres años anteriores. El exceso de mortalidad, hasta la semana 34 (17 a 23 de agosto) es evidente. El pico tanto en hombres como en mujeres se alcanzó en la semana 31 (27 de julio a 2 de agosto). Comparando el exceso de mortalidad entre la semana 21 de cada año (que en 2020 corresponde a la del 18 al 24 de mayo) y la semana 34, se concluye que el exceso de mortalidad entre 2020 y los tres años anteriores es del 57,8% para hombres y del 28,4% para mujeres. La comparación entre 2020 y los cinco años anteriores (desde 2015) resulta en excesos de mortalidad del 62,8% y del 34% para hombres y mujeres respectivamente. 

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En resumen, el techo de la pandemia, día más, día menos, se alcanzó la última semana de julio. Preocupa la alta tasa de positividad de las pruebas realizadas, si bien la evidencia sugiere que el peor desenlace posible, los fallecimientos, está cayendo. El descenso debe consolidarse con una caída de la tasa de positividad, dato que aún no se refleja en los datos. El número de prueba debe incrementarse a los niveles de hace un mes, pues la alta tasa de positividad sugiere que el virus aún no retrocede estructuralmente. 

 


[1] https://thorax.bmj.com/content/75/8/693.full artículo visitado el 6 de septiembre del 2020.

[3] https://www.jhsph.edu/covid-19/articles/covid-19-testing-understanding-the-percent-positive.html#:~:text=The%20higher%20the%20percent%20positive,weeks%20before%20governments%20consider%20reopening página visitada el 5 de septiembre de 2020.

 

 

Vea el reporte No.1

Vea el reporte No.2

Vea el reporte No.3 

Vea el reporte No.4