Con información de la encuesta CEDE 2003, realizada a 2.295 mujeres
en Bogotá, Barranquilla y Barrancabermeja, se estudió los mecanismos
de reproducción de la violencia intrafamiliar, en particular, el
maltrato físico severo contra las mujeres, de una generación a otra.
Mediante modelos probit, se calcularon los determinantes de que una
mujer sea agredida físicamente por su compañero dado que él creció
en una familia violenta y no violenta, y los factores que determinan
que una mujer se divorcie de su compañero violento dado que ella
creció en una familia violenta y no violenta. Los resultados muestran
cómo la violencia intrafamiliar se transmite de generación en generación
por aprendizaje -experiencias vividas en la familia de origen-;
sin embargo, existen mecanismos que rompen el ciclo de violencia y
disminuyen la proporción de familias que reproducen las conductas
agresivas en la siguiente generación. Siguiendo la metodología propuesta
por Pollak (2002), el divorcio es el mecanismo que más reduce
el grado de violencia, pasando de tener el 32,4% de las familias violentas, al 15,7% en el largo plazo, esto sumado al supuesto de que las
parejas se unen de manera ordenada, el nivel disminuye al 14,8%.
Mediante ejercicios de simulación se observó que los aumentos en el
nivel educativo de las mujeres, las mayores oportunidades de empleo
y el mayor acceso a servicios de salud, disminuyen la fracción de
familias violentas en el largo plazo. También fueron analizadas otras
variables de decisión de la familia.
| Archivo | Violencia.pdf 1,41 MB |
| Autores | Salas Bahamón, Luz Magdalena |